NUEVA OPERACION POLICIAL CONTRA LA IZQUIERDA ABERTZALE: AUTO Y SUMARIO 18/98
Un mismo sumario para cerca de 60 detenciones
La firma de Baltasar Garzón, el eco mediático y los avisos previos de José María Aznar marcan el sumario 18/98
Esta es la mayor redada de las cuatro emprendidas por la Audiencia Nacional a partir del sumario 18/98, que está alcanzando ya dimensiones inusitadas. Con las detenciones de ayer, casi 60 personas han sido arrestadas en el marco de las cuatro fases de esta operación, con la que, según los medios de difusión basados en las tesis del juez Garzón y el fiscal Enrique Molina, se ha atacado progresivamente al «aparato financiero de ETA», al «aparato internacional de ETA», al «periódico de ETA» y, actualmente, al «aparato político de ETA».
Todas las redadas de esta fase han coincidido con momentos especialmente cruentos del conflicto. La primera, que se centró en la empresa Gadusmar de Bermeo, dedicada a la importación y exportación de bacalao y material relacionado con la industria pesquera, llegó los días 27 y 28 de mayo de 1998, tras unos meses marcados por los atentados mortales de ETA contra diversos concejales del Partido Popular.
En aquella primera operación fueron detenidas once personas y se practicaron una veintena de registros en viviendas y empresas de Gipuzkoa y Bizkaia. Con la redada quedó de manifiesto también uno de los denominadores comunes de este sumario 18/98: la espectacularidad mediática. Las imágenes policiales de algunas de las detenciones fueron difundidas por los informativos televisivos. Du- rante los meses siguientes, ya sin presencia de las cámaras, los detenidos fueron quedando paulatinamente en libertad.
Muy pocos meses después, otra operación de gran alcance mediático supuso el cierre del diario ''''Egin'''' y la emisora Egin Irratia. Policías encapuchados ocuparon y precintaron sus sedes en la madrugada del 15 de julio de 1998, en una operación dirigida por el propio Baltasar Garzón, que se desplazó hasta Hernani. También en esa ocasión, el magistrado relacionó con ETA al objetivo de la operación policial y completó el cierre de los medios abertzales, cuestionado jurídicamente por los expertos, con más de una docena de detenidos. El último en quedar en libertad, el pasado 25 de junio, fue Xabier Alegria. Las paradojas de este macrosumario hacen que haya sido detenido ahora en otra fase de la misma operación matriz. Precisamente en relación con ello, EH anunció ayer que pedirá una reunión urgente de la Comisión Permanente de Udalbiltza, a la que pertenece el representante de EH.
Aquella segunda fase del desarrollo del sumario 18/98 desveló también otro denominador común: la relación entre la operación judicial y el interés gubernamental. Así, el presidente español, José María Aznar, se atribuyó pocos días después del cierre, en el marco de un viaje oficial a Turquía, el cierre de ''''Egin'''', al preguntar en voz alta ante un grupo de periodistas si «acaso pensaban que no nos íbamos a atrever».
La tercera fase del macrosumario de Garzón se activó en el mes de marzo de 1999 con una oleada de detenciones justificada por el magistrado a través de la relación de los arrestados con actividades internacionales de la izquierda abertzale, y más concretamente con la asociación legal Xaki, y, como ocurre ahora con Ekin, con notoria actividad pública.
Esta redada tuvo un segundo capítulo el pasado 29 de enero, cuando la Policía española detuvo a otras ocho personas y el juez Garzón dio por desarticulado lo que denomina «aparato de relaciones internacionales de ETA». Las detenciones se produjeron justo unos días después de que la organización armada cometiera su primer atentado mortal tras la tregua, en Madrid.
Por el llamado «caso Xaki» se ha procesado a dieciséis personas a las que se acusa en casi todos los casos, como ocurre en las otras fases de la operación, de «integración en banda armada». En este caso, siguen en prisión cuatro personas: Gorka Martínez, Miriam Campos, Mikel Egibar y Elena Beloki.
Con esta cuarta fase, dirigida también por Garzón, justificada a través de una presunta relación con ETA, amplificada por los medios de difusión y anunciada por José María Aznar con su alusión tras el atentado contra Juan María Jauregi de que «ETA y su entorno tienen motivos para estar preocupados», se amplía de momento el contenido del sumario 18/98.
Fuentes judiciales relacionadas con el caso destacan, en cualquier caso, las dificultades para que los sumarios lleguen a juicio en función de la endeblez de las acusaciones, y apuntan que, en todo caso, la causa tendrá que desgajarse finalmente porque las redadas no guardan relación entre sí. Para Garzón, por contra, todo es lo mismo: un supuesto plan de ETA para «crear un Estado paralelo».
Ramón SOLA | IRUÑEA
![]() |